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Cofradía de la Negritud - CONEG
Desde la Ceiba
martes 25 de septiembre de 2012

...porque aquí todo se sabe, todo lo que nosotros a veces no decimos
por el periódico, todo lo qe no queremos ni enterarnos siquera, después
nos enteramos. (...) ...todo se sabe y así también se saben los atropellos
y las malas acciones que comete un cuerpo, por más clandestino que
sea, por más subterráneo que trabaje, el pueblo tiene muchos conocimientos
y sabe apreciar todas esas cosas. Ustedes tienen un papel importantísimo en
la defensa del país, menos importante que el desarrollo de la economía,
acuérdense de eso, menos importante. Para nosotros es mucho más
importante tener malanga que tenerlos a ustedes, pero de todas maneras
ustedes tienen un papel muy importante y hay que saber desempeñarlo...

Che Guevara
(Discurso ante los miembros del Departamento de Seguridad del Estado, el 18 de mayo de 1962)

Sumario

a.. Nuevos Mensajes en apoyo del pintor Agustín Bejerano
b.. Ecos de una polémica:
c.. La Añorada contaminación de la crítica revolucionaria. Algunas reflexiones Por Enrique Ubieta
d.. Respuesta contaminada a Ubieta, desde abajo y hacia la izquierda Por Isbel Díaz Torres
e.. Ni Ubieta ni Isbel por Guillermo Rodríguez Rivera
f..  Algo más sobre la crítica revolucionaria y sus enemigos por Enrique Ubieta Gómez
g.. Una respuesta a otra por Guillermo Rodríguez Rivera
h.. El Público del "Changa" se quedó sin equipo por Daniel de Malas Andreu
i..  Mediocridades de Verano por Antonio Enrique González Rojas
j..  Carta abierta del Servicio de Cirugía General del Hospital Calixto García al Primer Secretario del PCC y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz

 

Nuevos Mensajes en apoyo del pintor Agustín Bejeranotop

Queridos amigos todos de esta cadena humana,

Seguimos alertas, expectantes, unidos sin albergar la más mínima duda
acerca de la inocencia de Agustín Bejarano. Nuestro artista, nuestro
hombre cabal es nuestra prioridad, nuestra urgencia. Nos mantenemos
haciendo un llamado a la opinión pública internacional, llamando a
todas las puertas, arrojando luz, porque hacer silencio y volver el
rostro no nos consuela, porque no vamos a permanecer impasibles ante
la ausencia de sentido común. Seguimos denunciando la injusticia que
se está cometiendo contra un ser intachable cuya única falta ha sido
visitar a las personas equivocadas en el sitio menos oportuno, un
error cuyo castigo no puede ser jamás una condena como la que ya está
sufriendo, el vilipendio de su honor, la privación de su libertad.

La acusación que se alza contra Agustín Bejarano, la oscura ola de
injurias que pretende destruir la limpieza de su persona se proyecta
también sobre cada uno de nosotros. Nuestra frente cada vez más alta,
no por orgullosa, sí por transparente. Sin odios, sin rencores, unidos
en la armonía, en el respeto y como lema el amor, atravesamos cada
etapa al lado de Bejarano seguros de su liberación.

Yo también me llamo Agustín Bejarano.

Les abrazo largo y fuerte,

OriselGaspar.
http://oriselgaspar.net/blog


---- Original Message -----

From: Arístides Vega
To: bejarano

Sent: Thursday, August 30, 2012 11:05 AM
Subject: de Arístides Vega

Familiares de Agustín Bejerano:

No soy amigo del pintor, pero sí he disfrutado de su obra. Llegue a
Ustedes toda mi solidaridad en esta penosa situación, que al igual
que Ustedes creo tendrá un final dictado por la justicia y la verdad.

Un fuerte abrazo, de Arístides Vega Chapú.

 

La Añorada contaminación de la crítica revolucionaria.
Algunas reflexiones Por Enrique Ubietatop

En mi artículo "El falso mapa de Ted Henken", publicado en este blog
el 9 de junio de 2011, advertía que existe una manifiesta intención de
establecer puentes de acceso público o de visibilidad para la
contrarrevolución cubana, que esta no puede conseguir por sí misma, al
carecer de liderazgos auténticos en la sociedad. Uno de los medios es
la contaminación del espacio crítico revolucionario. Anular la
diferenciación entre la derecha, asociada a diferentes formas de
implementación del capitalismo (en nuestros días, las diferencias de
políticas económicas entre los Blair y los Cameron en Gran Bretaña, o
entre los Zapatero y los Rajoy en España, son invisibles para los
propios electores de esos países, que castigan a unos y a otros en las
elecciones, sin otra opción posible, según estén estos en el gobierno,
cuando comprueban que se repiten los resultados) y la izquierda.
Términos ambiguos, ya lo he dicho, sobre todo porque la derecha ha
construido su propia izquierda, que se nos vende como democrática,
pero que es funcional al sistema, a veces más funcional que la
presunta derecha; y porque la izquierda revolucionaria todavía no
acaba de superar la parálisis teórica en torno a sus errores y desvíos
históricos.

La contaminación del espacio crítico parte de la aceptación de que el
imaginario social cubano es de izquierda revolucionaria. Por eso:

-El primer objetivo y el de más alcance, es quebrar la identidad
histórica entre Gobierno y Revolución (presuntamente, el Gobierno
cubano construye hoy en secreto un nuevo capitalismo). Se aprovecha,
de forma oportunista, la ausencia pública del máximo inspirador del
proyecto revolucionario histórico, el compañero Fidel. Y se construye
el "estigma" artificial de "oficialista", en oposición al de
"independiente", para calificar a quienes defienden el proyecto
revolucionario. La alianza de una supuesta izquierda -que declara
estar más a la izquierda que los gobernantes cubanos- y una muy clara
derecha en la subversión del Estado revolucionario, para construir un
Estado. ¿democrático burgués?, con el aplauso y los fondos de todos
los imperialismos, resulta una evidencia esclarecedora.

-El segundo objetivo es la contaminación de ese imaginario con
presupuestos de una izquierda no revolucionaria, restauradora del
capitalismo, que utilice a conveniencia la terminología revolucionaria
y eluda las definiciones para pasar inadvertida; que aliente el
combate contra el Gobierno cubano "por no ser suficientemente
revolucionario", y que simultáneamente teja una urdimbre conceptual
que "supere" la visión revolucionaria. Ese "nuevo" pensamiento
pretende abolir el dilema "socialismo-capitalismo" y sustituirlo por
uno falso: "democracia-totalitarismo". ¿Habrá que explicar, a estas
alturas, que la democracia real es anticapitalista, y que el
capitalismo es por naturaleza totalitario? En el mundo caótico en el
que vivimos no puede concebirse una izquierda que no sea
anticapitalista.

-El tercer objetivo sería entonces romper el nexo histórico entre
rebeldía juvenil y Revolución. Contaminar el espacio de la crítica
revolucionaria, es decir, incorporar en él a la crítica
contrarrevolucionaria. Hacer que la Crítica pierda sus apellidos, para
legitimar a los actores invisibles de la contrarrevolución. Se
estimula un concepto antiheroico de la rebeldía sustentado en el
cansancio, en la renuncia a ser diferentes, en la aceptación acrítica
del consumismo, en el individualismo burgués. La rebeldía asociada al
cuerpo, a la moda, a la irreverencia, que intenta oponer a jóvenes y
viejos. Que lo rebelde se convierta en la negación de lo rebelde: la
crítica despiadada a la Revolución desde el hastío y la exigencia
individual(ista) de "una vida mejor". Se manifiesta como negación, no
como superación.

Frente a este juego, a veces perdemos tiempo señalando el sentido
mercenario de los actores. ¿Perdemos tiempo? No puede obviarse ese
"detalle" -que en todos los países del mundo conlleva largas penas de
cárcel-, pero el enemigo intenta convertirlo en una discusión
bizantina, retórica, que solo tiene demostración en casos aislados.
Algunos involucrados en la recepción del dinero sostienen con cinismo
que es lícito recibir "esa ayuda". Eliécer Ávila, por ejemplo, que es
presentado como "un joven cubano", lo dice: "La única manera que usted
logra [hacer política] es obteniendo algún tipo de financiamiento. Y
es cierto que a veces, en la búsqueda de uno estar vivo políticamente,
es cierto que hay personas que pueden aceptar algún tipo de ayuda que
en un futuro pueda comprometerlos". Hay diversos frentes de batalla,
pero el más importante es el de las ideas. Mi enemigo es todo aquel
que intente restaurar el capitalismo en Cuba, reciba dinero o no de
una potencia extranjera. Porque aún si lo hace desde la honestidad de
sus creencias, lo sepa o no, con ello sirve al imperialismo; y el
triunfo de sus intereses en Cuba es, quiéranlo o no esos defensores de
la fe del Capital, la derrota de la soberanía nacional y del proyecto
martiano de República, que se sustenta en la justicia social.

El agente revolucionario Raúl Antonio Capote, infiltrado en la CIA,
fue instruido por esta para crear un proyecto cultural similar al de
Estado de SATS. Proyectos análogos fueron utilizados con anterioridad
-lo que está documentado en informes desclasificados de la CIA-, en
países de Europa el Este. Capote fue "quemado" como agente
revolucionario, y apareció Rodiles. Probablemente Rodiles, que invita
a sus actividades a funcionarios de la Oficina de Intereses de los
EE.UU. en Cuba (como se conoce, estos funcionarios son en su mayoría
agentes de inteligencia de ese país), sea agente o colaborador de la
CIA. Digo probablemente, no puedo probarlo porque no es mi trabajo,
sigo un razonamiento lógico; pero si no lo fuera, les hace su trabajo.
"Su" centro no es un espacio de estudio o de debates académicos
abiertamente identificado con el liberalismo, es decir, con el
capitalismo, no busca la verdad científica sino el poder político, su
misión es subversiva. La pregunta es: ¿es legítima la existencia en
Cuba de un centro político que alienta la subversión desde criterios
francamente liberales, con el apoyo abierto del imperialismo
estadounidense?

En el libro Cuba, ¿revolución o reforma? preguntaba: "¿Aceptamos que
existe una guerra política que pretende el cambio de sistema en Cuba,
es decir, la restauración del capitalismo? ¿Aceptamos que esa guerra
es alentada, promovida, incluso financiada desde el exterior, por
intereses no cubanos, con independencia de que existan cubanos que la
respalden?, ¿que más allá de la posible existencia de "asaltantes de
fe" (personas convencidas del ideal capitalista), lo que prima en el
asalto y determina el sentido de esa guerra de reconquista, son los
intereses de poderosas esferas de poder (expropietarios nacionales,
trasnacionales y gobiernos imperialistas)?" Más adelante reproducía
una esclarecedora reflexión del archireaccionario activista español
Juan Carlos Castillón, publicada en Penúltimos días: "Pocos luchan
mejor por sus países de adopción que los inmigrantes [...] Posada
Carriles ha sido soldado estadounidense en tiempo de guerra y eso le
da derecho a estar en EE.UU. (.) Porque aunque nos hayamos olvidado de
ella y la hayamos relegado a ese cajón en que se guardan los recuerdos
molestos, la Guerra Fría fue una guerra real. Una guerra en la que
participaron numerosos exiliados en contra de los estados que dirigían
sus naciones."

¿Terminó la "guerra fría"? La actual puede enarbolar los más disímiles
nombres, pero pretende lo mismo: imponer relaciones mercantiles que se
subordinen al gran capital financiero y descarriar o derrocar
cualquier intento por encontrar caminos alternativos. Es una guerra no
declarada, y sin embargo pública: el Congreso estadounidense aprueba
todos los años millonarias sumas para la subversión en Cuba y mueve
otras de manera menos visible, disfrazadas de premios, proyectos y
becas, para apoyar a activistas "independientes" y para comprar a
intelectuales y periodistas, como sucedió durante el juicio a los
Cinco antiterroristas en Miami. La batalla de ideas, la guerra
cultural, se hace más intensa y más sutil. La contaminación de los
espacios es uno de ellos.

Hablemos claro: la "democracia" capitalista que se nos vende no
contempla a los comunistas en el poder; la democracia revolucionaria
que defendemos, no contempla a los capitalistas en el poder. Así de
sencillo. Por eso resulta incomprensible desde la buena fe, que
algunas personas que se definen en la super izquierda defiendan -desde
categorías francamente burguesas-, el "derecho" político de los
propugnadores, pagados o no, del capitalismo neocolonial. El abrazo
nacional no puede producirse en la orilla capitalista. La aceptación
de lo diverso parte de reconocer que el socialismo (no
socialdemócrata, hablo del anticapitalista) es la plataforma nacional.
La necesaria unidad de la nación no presupone la homogeneidad del
pensamiento, ni la unanimidad de criterios, debe estimular el debate y
la crítica revolucionarias, siempre en oposición a las de la
contrarrevolución; pero la unidad de la nación la proporciona el
proyecto colectivo de justicia social, anticapitalista, que garantiza
y es garantizado por la soberanía nacional.

 

Respuesta contaminada a Ubieta, desde abajo y hacia la izquierda
Por Isbel Díaz Torrestop

Enrique Ubieta Gómez publicó recientemente en su blog La Isla
Desconocida, un nuevo artículo de descalificación contra la izquierda
crítica en Cuba. Después de su última incursión en estos ejercicios
(donde salió bastante mal parado), el periodista decidió retornar las
armas con un candoroso texto, escrito "desde la buena fe", según él
mismo considera.

"La añorada contaminación de la crítica revolucionaria" es un material
bastante poco explícito, comenzando por el título, que no deja claro
quién es el sujeto que añora, ni define cuál es el "espacio crítico
revolucionario" contaminado. Tales definiciones son importantes para
que los implicados puedan sentirse aludidos.

En cualquier caso, mi intuición me dice que la izquierda en la que
creo habita nichos un tanto distantes de los de Ubieta, por lo que en
principio me doy por aludido. Sobre todo sabiendo que las lógicas del
autor en cuestión comúnmente convierten en oponente al otro diferente.

Adentrándonos en el texto, Ubieta nos presenta su sagaz
descubrimiento: la contrarrevolución intentará "anular la
diferenciación entre la derecha (.) y la izquierda".

A partir de ahí, articula su discurso asumiendo una serie de posturas
bien cuestionables. Por ejemplo, se preocupa porque el enemigo intente
"quebrar la identidad histórica entre Gobierno y Revolución". Yo, que
me siento revolucionario porque entiendo esa identidad entre PUEBLO y
revolución, descubro ahí una de las diferencias entre la izquierda
crítica cubana y la izquierda. como le podríamos llamar. de protocolo.
Izquierda de protocolo.

Para Ubieta, "la izquierda revolucionaria todavía no acaba de superar
la parálisis teórica en torno a sus errores y desvíos históricos"
aspecto en el que ciertamente debo coincidir. Pero ¿qué hace él para
superar esa parálisis? ¿Cómo intenta él corregir esos desvíos? ¿No
será él uno de los precursores? En realidad no me molesta que la
izquierda de protocolo invierta su tiempo en denunciar a Posada
Carriles y defender la causa de Los Cinco, pues ambas son causas
nobles y justas; no obstante, me preocupa cuando esa izquierda
dogmática nos exige a todos que le sigamos los pasos, y cuestiona
cualquier posicionamiento si antes no se aclara que se está en contra
de Posada, a favor del regreso de los cinco, o de Elián, o en contra
de la deuda externa. según sea el siglo de que estemos hablando. En mi
criterio, una parte de la parálisis que refiere el articulista está
muy relacionada con esa insoportable costumbre de convertir las
agendas gubernamentales de política internacional en agendas políticas
personales, cuestión que diluye al actor social, al hombre/mujer
mirando su realidad y transformándola.

Ubieta no cree en la crítica al gobierno cubano que "presuntamente
construye hoy en secreto un nuevo capitalismo". La realidad es que ese
capitalismo ni es nuevo, ni se construye en secreto, pero el autor no
puede verlo. ¿Habrá que recordarle que aunque la prensa oficial no da
parte de ello, no significa que no esté ocurriendo? Ah, claro, él es
parte de la prensa oficial. la parte inmovilista.

Más adelante, Ubieta refiere una "alianza de una supuesta izquierda
-que declara estar más a la izquierda que los gobernantes cubanos- y
una muy clara derecha en la subversión del Estado revolucionario, para
construir un Estado. ¿democrático burgués?, con el aplauso y los
fondos de todos los imperialismos, resulta una evidencia esclarecedora."

Pero Ubieta olvida mencionar a los actores de esa alianza ¿Dónde se
verifica exactamente? ¿Pretende Ubieta que toda la izquierda es
homogénea, incluso dentro de la llamada izquierda crítica? Al menos yo
no busco construir un estado "democrático burgués", ni de ninguna otra
denominación. Busco autotransformarnos en colectivo, gestando
relaciones (que pudieran y debieran convertirse en instituciones) sin
ningún patrón preestablecido. Ahora, en mis intenciones no puedo
ignorar que existe un espacio público donde las personas, cualesquiera
sean sus posturas políticas, pueden encontrar demandas, gustos,
voluntades comunes. No habría que escandalizarse por ello: ¿acaso no
fue eso lo que pasó en la reciente visita del Papa, o todos los
asistentes a las misas eran fervientes católicos? Aquello no fue una
alianza, sino que las personas coincidieron en un espacio, muy
posiblemente con móviles diferentes: fervor católico, curiosidad,
miedo a represalias en el trabajo, aburrimiento, disciplina, acompañar
a la abuela, etc.

Y ahora que lo leo ¿dónde están, por cierto, esos fondos que recibe la
izquierda. y que además son evidencia esclarecedora? La difamación es
un delito en este país, aunque ya sabemos que el código penal es
aplicado de manera arbitraria y discrecional por las autoridades. Y si
existieran tales fondos, y se conocieran, entonces el periodista
debería hacerse la más elemental pregunta. ¿Si son ilegales, por qué
quienes los reciben no son puestos tras las rejas? Si la legislación
cubana condena el mercenarismo ¿por qué no es fiel a su letra? ¿Cómo
interpretará el autor la legitimidad de quienes - dentro de
organizaciones de la oficialmente reconocida "sociedad civil
socialista"- reciben fondos provenientes de entidades foráneas,
estatales o no, previa bendición del estado/partido?

Por ejemplo, si nos apartamos del debate en torno a la muerte de Payá
-que no es el tema de debate aquí, ¿cómo se entiende que el estado
cubano libere sin la más mínima sanción al político sueco Jens Aron
Modig, quien declaró a la prensa que entregó dinero para financiar al
opositor Movimiento Cristiano Liberación (MCL)? ¿El caso no es similar
al de Alan Gross? ¿Y qué pasó con quienes recibieron ese dinero? Mi
análisis no se enfoca en el MCL o sus mecanismos de financiamiento,
sino en la discrecionalidad con que el gobierno cubano aplica sus
políticas, esas mismas que Ubieta parece defender a capa y espada. Si
verdaderamente considerara que se trata de cuestiones de fondo, ¿por
qué no emplaza al gobierno, como un "verdadero hombre de izquierda"?
(espero que no pretenda ofrecer aquí argumentos de real-politik). Por
otra parte, el mismo análisis puede aplicarse en los casos del resto
de la estigmatizada disidencia cubana, que parece ser tan plural y
contradictoria en objetivos y métodos como la izquierda de la isla.

"Mi enemigo es todo aquel que intente restaurar el capitalismo en
Cuba, reciba dinero o no de una potencia extranjera", dice Ubieta,
pero no lo he visto manifestarse en contra la presencia de monopolios
brasileños y chinos - y sus millonarias inversiones contaminantes y
megaexplotadoras del trabajo asalariado- en la economía cubana, ni en
contra de medidas antipopulares y neoliberales, como el despido de
miles de trabajadores, apoyado cínicamente por la CTC Nacional, o la
reducción de prestaciones sociales, otrora presentadas como
"conquistas de la Revolución" y hoy denunciadas como "gastos
excesivos". ¿Si el Estado o alguna fracción de su élite dirigente
intentan restaurar el capitalismo, también estaría Ubieta contra ese
Estado y élite?

No soy un analista político, y queda fuera de mi alcance el fin último
de las maniobras estatales. Existe una real falta de información real
y pública sobre los planes, la forma atomizada en que se presentan los
proyectos de desarrollo: transgénicos brasileños en Sancti Spíritus,
campos de golf con usufructo por 99 años para extranjeros en Matanzas,
Puerto del Mariel con maquilas incluidas en el occidente, créditos
increíbles desde China, médicos haciendo dinero para el Estado en
Venezuela.. Todo ello va "salpicado" con un finquita agroecológica en
Bauta, un médico que salva gratis una vida en Buey Arriba, una revista
ecologista para proteger la Bahía de la Habana., así, con la ayuda de
los medios de prensa que magnifican las salpicaduras y minimizan las
inversiones millonarias, es difícil saber la realidad del terreno que
se pisa. Pero lo cierto es que hay más elementos para temer una
restauración capitalista, que los que pudiera tener Ubieta para decir
que la izquierda crítica busca construir un Estado democrático-burgués.

En su gratuito y contaminado discurso, Ubieta lanza otra frase
descalificatoria, cuando refiere los "presupuestos de una izquierda no
revolucionaria" Sin embargo, no dice cuáles son esos presupuestos. La
única izquierda no revolucionaria que reconozco en Cuba es ese sector
burocrático estatalista y autoritario, articulado con las estructuras
del PCC, que se autotitula de izquierda, pero que tiene como único
afán el cabal sostenimiento del sistema, y muy poco se relaciona con
causas altermundistas, emancipadoras, y desenajenantes. De hecho,
explorar el patrón de consumo cultural y material de los intelectuales
orgánicos de estas élites pudiera ser muy instructivo: la imagen aún
en mi cerebro de Ubieta tomando café en la cafetería del muy caro
hotel Habana Libre, en lugar de consumirlo a una cuadra de distancia,
en la cafetería de 23 frente al Coppelia, donde el café "popular" vale
solo 1 peso cubano; pudiera ser bastante ilustrativo de lo que intento
decir. A partir de aquí pudiera seguir una retahíla de expresiones
descalificatorias, pero me halo las orejas y corrijo el rumbo. Aunque
sea una manera hegemónica, no es posible crecernos si reproducimos
tales prácticas antiéticas.

La realidad es que la izquierda que conozco sí profundiza en el dilema
"socialismo-capitalismo" que menciona Ubieta, pero a la vez, reconoce
la necesidad de un ámbito de respeto, de legitimidad para acceder al
espacio público de todas las tendencias y propuestas de sociedad,
incluidas las ajenas a su proyecto ideológico. El tradicional
silenciamiento de las otras propuestas es uno de los elementos que ha
llevado a los empoderados dirigentes cubanos a quedarse muchas veces
sin propuestas propias. Como dijo una vez el Ché: "Opinión que haya
que destruirla a palos, es opinión que nos lleva ventaja a nosotros"
¿Tendrá el Guerrillero Heroico, según los raseros y cánones de Ubieta,
problemas ideológicos?

Coincido con el autor en que "la democracia real es anticapitalista, y
que el capitalismo es por naturaleza totalitario". Es por eso que
nuestro cartel (que la Seguridad del Estado presionó para que
bajáramos en la marcha del 1º de mayo de 2010) decía "SOCIALISMO ES
DEMOCRACIA, PA'L LATÓN LA BURROCRACIA". Es una pena que tan pocas
personas comprendan esa visión que compartimos, y se empeñen en
imponer esquemas antidemocráticos, arguyendo que con ello salvaguardan
alguna Revolución. Por supuesto, en realidad salvaguardan sus propias
prebendas y privilegios.

Seguidamente, el articulista menciona el tercer objetivo de la
contrarrevolución: "romper el nexo histórico entre rebeldía juvenil y
Revolución". Ubieta, ese objetivo no es necesario perseguirlo, dado
que ya que el sistema cubano se ha encargado de ello. Si este fuera un
nuevo objetivo ¿cómo se explica la emigración de millones de jóvenes
desde hace décadas? ¿Cómo es que la burocracia se devana los sesos
tratando de inventar fórmulas (siempre infelices) que atraigan a la
juventud? ¿Cómo es que las juventudes "comunistas" parecen cualquier
cosa menos comunistas, y sus líderes, cualquier cosa menos jóvenes? No
han comprendido que ya no se trata de defender la Revolución sino de
desarrollarla, ampliarla, radicalizarla. Eso sí sería estimulante para
los jóvenes. "Ahora le toca al padre la manzana en la cabeza", pero la
élite está demasiado apegada a sus raciones, por eso no se atreve a
ceder el arco a sus hijos.

La historia de los adjetivos puede ser bastante confusa y
manipuladora. Ubieta debería explicitar lo que él entiende por
"crítica revolucionaria" y "crítica contrarrevolucionaria". Espero que
no sean los fines. Por ejemplo, decir por qué los servicios de salud
para el pueblo son de baja calidad sería revolucionario si:

- persigue castigar a los profesionales y administrativos de salud que
hacen un mal trabajo en detrimento del pueblo y de las planillas de
los nobles burócratas que se atienden en el CIMEQ, además de reconocer
los esfuerzos de la Revolución, la "gratuidad", y los médicos
"internacionalistas";

- y sería contrarrevolucionario si lo que se busca con ello es
desprestigiar y deslegitimar al gobierno tirano que se complace en ver
a la gente humilde en colas durante horas para acudir a un especialista.

¿Es eso? Si fuera así, se estaría olvidando que hay muchos más
pensamientos detrás de esa crítica, pero la realidad seguiría siendo
la misma: el servicio es de mala calidad.

Por otra parte, el autor no se da cuenta que lo que él llama "el
cansancio, la renuncia a ser diferentes, la aceptación acrítica del
consumismo, el individualismo burgués" no es otra cosa que la
propuesta cultural del Estado cubano a la población de la isla. Nada
más cansón que los actividades político-culturales de la izquierda de
protocolo, los matutinos, las galas, los homenajes forzados a los
Cinco Héroes, que como una plaga carcomen el más elemental sentido de
la estética, el arte, la alegría, la belleza en Cuba. Por su parte, la
izquierda crítica privilegia el arte alternativo, la ruptura, la
búsqueda de nuevas formas y estilos, es iconoclasta, queer (en el
sentido más amplio del término).

El periodista venía hablando de la izquierda, y de pronto, como por
arte de magia, se enfoca en el proyecto Estado de Sats, sobre el que
vierte sus criterios, siguiendo "un razonamiento lógico" muy
particular, totalmente desprovisto de argumentos probatorios, pero que
al parecer a él le satisface. En realidad, con tales procedimientos,
no sé para qué hace falta la Seguridad del Estado, si con el
entusiasmo "revolucionario" de Ubieta ya todo queda probado. ¿Pero, y
el análisis que venía haciendo sobre la izquierda dónde queda?

Cuando Ubieta declara quiénes son sus enemigos, no aclara qué métodos
utilizará para vencerlos. Al parecer, los mecanismos extrajudiciales,
ilegales, difamatorios, antidemocráticos, estalinistas, violentos,
podrían servirle igual que cualquier otro. Aquí veo una profunda
diferencia entre nosotros. Para mí, el enemigo ideológico es
respetable, y la batalla debe ser limpia, de frente, y en igualdad de
condiciones. No es posible que una parte tenga todos los medios a su
alcance, mientras la otra deba recibir los palos justos e injustos que
provengan de semejante poder.

A Ubieta no le tiembla el puño para escribir "la democracia
revolucionaria que defendemos, no contempla a los capitalistas en el
poder", con lo cual hecha por tierra el sueño de la república martiana
"con todos y para el bien de todos". Pero si vamos un poco más allá,
solo podemos sonreírnos ante la "ingenuidad" del autor, cuando miramos
y vemos que los capitalistas hace rato están en el poder, protegidos
bajo las casacas empresariales, militaristas, etc.

Ubieta finaliza su texto con una parrafada tan esquizo, que no resiste
el más elemental análisis. Acepta lo diverso, pero no lo acepta; no
desea la homogeneidad del pensamiento, pero excluye a los
procapitalistas; habla de unidad nacional, pero no en "la orilla
capitalista". No entiendo cómo la lucha contra el capitalismo puede
pasar por ignorar su real existencia en las estructuras y lógicas
nacionales, y su avance evidente en las políticas económicas del país.
Es demasiado ingenuo (u oportunista) ese intento por silenciar las
voces disidentes, como si ello fuera a detener las finas telarañas de
la Nestlé o Monsanto en la isla. Las neoliberales estrategias del
"perfeccionamiento empresarial", ensayadas décadas atrás, tienen ahora
un caldo de cultivo fértil para recomenzar su expansión, y para colmo,
profesionales de la palabra con acceso gratis a Internet pretenden
descalificar a quienes luchamos por nosotrxs mismxs, y por quienes
tenemos al lado, desde abajo y a la izquierda.

 

Ni Ubieta ni Isbel
por Guillermo Rodríguez Riveratop

Los antiguos filósofos pitagóricos desarrollaron la idea de la
importancia de "lo medio". La verdad -creía el viejo filósofo y
matemático Pitágoras- está en el equilibrio, que al ser humano le
cuesta mucho trabajo alcanzar y todavía más mantener. Los antiguos
creían en lo que denominaban la aurea mediocritas, que no es (un parón
en seco para los malos traductores) la áurea mediocridad, sino la
dorada medianía.

El bienestar físico está (el pitagorismo está en los fundamentos de la
ciencia médica: Hipócrates era un pitagórico) en conciliar los
extremos: ni muy seco ni muy húmedo, ni muy frío ni muy caliente. Es
una garantía de la salud del cuerpo humano y de la estabilidad de la
propia naturaleza.

El mundo está lleno de extremos, y la sociedad no es la excepción: el
neoliberalismo ha pretendido erigir al mercado en árbitro absoluto que
no necesita ser regulado, pero cuando la irresponsabilidad y el afán
de lucro del mercado bancario provocaron en 2008 la brutal crisis de
la que el capitalismo aún no sale, el inepto e inútil estado,
representado nada menos que por el propio George W, Bush, vino a
rescatar a los bancos con los millones aportados por los
contribuyentes norteamericanos.

El socialismo a veces procedió del mismo modo pero al revés: en Cuba
estatalizamos el lustrado de zapatos y la venta de granizado, en un
alarde socializador que ha terminado como sabemos.

En Observatorio Crítico se ha desatado una polémica entre Enrique
Ubieta e Isbel Díaz Torres. Digo, todavía no es polémica: Isbel
responde a un artículo de Enrique, y la emprende contra sus puntos de
vista, pero Ubieta no ha respondido.Isbel parece un crítico "a
rajatabla" de casi todo lo que haga el gobierno; la emprende contra
los proyectos de inversión en Cuba de países extranjeros amigos, como
Brasil y China. Ubieta se identifica con todo lo que provenga de
cualquiera de los niveles de la administración estatal, con una fe que
me parece digna de mejor causa porque, a pesar de lo que dice,
gobierno y revolución no son sinónimos.

Cuando apareció La calle del medio, bajo la dirección de Enrique
Ubieta, le mandé un artículo proponiendo crear una Comisión de
Protección al Consumidor, porque en casi todas las tiendas que venden
alimentos no procesados, como queso, jamón, salame (todas son
estatales) le roban en el peso al consumidor, quien no tiene a quién
reclamarle. Son innumerables las ocasiones en las que el cubano es
defraudado por quienes le venden algún objeto o servicio y ya casi ha
sido obligado a resignarse, porque no encuentra a dónde acudir.

Todas las tiendas de alguna jerarquía tienen esa comisión de
protección al consumidor, pero la preside su administrador que, sería
como que el jefe de un organismo fuera a la vez el secretario del
sindicato. Como repudiamos el "consumismo" hemos llegado a repeler al
ciudadano que consume.

Muchas veces, desde hace mucho tiempo, se incita a los cubanos a tener
mentalidad de productores y no de consumidores, pero producir y
consumir son las dos caras de una misma moneda.

El consumo es una actividad imprescindible: el hombre tiene que tener
una casa donde tener su familia; precisa de los alimentos para
mantenerse y del vestido para acudir a su trabajo y mandar sus hijos a
la escuela. El consumismo es la patología de esa necesidad: es una
manipulación que incita al ser humano a aumentar irracionalmente su
consumo, para beneficiar a los que producen y quieren vender. No hay
producción sin consumo: el ser humano puede trabajar sin consumir,
pero ese sacrificio tiene un límite. Si no hay consumo, en un momento
dado el deseo de producir caerá, se detendrá.

Ubieta no publicó mi artículo y ni siquiera me llamó o me escribió
para acusar recibo y explicarme por qué no lo editaba. Estuvo entre
esos jefes de periódicos que caracteriza el doctor Esteban Morales,
que defienden sin tasa a la administración incluso cuando se la
critica para mejorarla y no aumentar la muchas veces justa irritación
popular.

Perdóneme Ubieta, pero debe precisar su concepto de "anticapitalismo".

Mi amigo, el grande y desaparecido pintor que fue Raúl Martínez, me
dijo una vez, socarronamente, mientras miraba una de las buenas
revistas de diseño: "El capitalismo hay que destruirlo, pero con mucho
cuidado". Tenía razón. Los logros del capitalismo que significan
progreso y bienestar para el ser humano, no deben de ser rechazados
por una sociedad que pretenda desarrollar el socialismo: no son obra
de la burguesía, sino del esfuerzo histórico de los trabajadores. Por
algo Lenin hablaba de la "herencia cultural", que no es únicamente el
respeto a las grandes obras de arte: la nueva sociedad debe heredar
todo lo bueno que se ha hecho por la humanidad en el pasado, porque
cultura es energía, comida, vivienda, educación.

Porque, además de uno ser anticapitalista, hay que estar a favor de
algo. El complemento del "anti" es el "pro".

El filósofo y politólogo portugués Buenaventura de Sousa Santos, uno
de los animadores del foro del Porto Alegre, escribió que "una
sociedad socialista no es aquella donde todas sus instituciones son
socialistas, sino donde todas las instituciones están dirigidas a
conseguir el desarrollo socialista".

La equivocada ofensiva anticapitalista de marzo de 1968 en Cuba, le
hizo un daño a nuestra sociedad socialista que todavía no hemos
conseguido sanar. El estado socialista tenía en sus manos las grandes,
industrias, el 70% de las tierras del país, la banca, el comercio
exterior y las grandes tiendas, los grandes hoteles, el transporte, la
educación, los medios informativos, pero quiso tener también las
medianas y pequeñas empresas y las estatalizó. Llegó a socializar el
puesto de fritas, pero no fue más que para asumir lo que no podía
manejar. No hemos conseguido restaurar esa zona de la economía,
esencial para el equilibrio económico de la nación.

Así que, contra el capitalismo, "pero con mucho cuidado", porque, por
lo menos a mí, me interesan la soberanía nacional, la independencia
cubana y su antiimperialismo, pero creo que, dentro de esos principios
inclaudicables, se puede alcanzar no "el individualismo consumista"
que Ubieta con razón rechaza, pero sí un mayor bienestar para el
pueblo cubano, que lo merece de sobra.

Con el dominio de la pobreza no se consigue eso que Martí llamaba "el
respeto a la dignidad plena del hombre". La revolución y el socialismo
no pueden tener otra misión que no sea conseguir la felicidad del ser
humano. 

Algo más sobre la crítica revolucionaria y sus enemigos
p
or Enrique Ubieta Gómeztop

A propósito de la polémica con Observatorio Crítico y las valoraciones
de Guillermo Rodríguez Rivera

Guillermo Rodríguez Rivera, el admirado autor de Por los caminos de
la mar o Nosotros los cubanos (2005), intercede en la polémica que
todavía no es -dice, porque no he respondido-, entre Isbel y yo, con
un rotundo "ni, ni". Alguna vez conversamos personalmente y
compartimos, creo, en viaje a la Venezuela bolivariana, pero no nos
une amistad alguna. Estoy seguro que he sido un lector más constante
de sus textos que él de los míos, y eso no me ofende, como autor me
lleva bastante camino andado. Pero puedo asegurar que me conoce poco.
Aclaro esto, porque me atribuye una forma de pensar que no aparece en
mis textos, ni se insinúa en el que motiva la "polémica", que no
empezó ahora, ni es específicamente con Isbel (aunque por lo que dice
en su texto, también es con él).

Todos los que defendemos la Revolución cubana somos estigmatizados
como extremistas, dogmáticos u oficialistas. Guillermo sabe de lo que
hablo, porque también él ha sufrido esos ataques. La más común e
insólita victoria de tales ataques es hacer que los compañeros de
ideas se distancien de uno, hacer que participen de la creencia de que
somos así. Guillermo al parecer ha sacado sus propias conclusiones
sobre mí de la no publicación de un artículo suyo (hace casi tres
años) en el mensuario que dirijo. No cometeré el error de suponer que
ese es el hecho que motiva a estas alturas su réplica. Respeto su obra
escrita y pedagógica, y por tanto respeto al hombre. Pero sus
argumentos se distancian notablemente de la esencia de lo discutido en
mi texto y se acercan al tema tratado por él en el suyo no publicado
entonces. De hecho, aún cuando desde el título establece el veredicto
mediador y reclama un punto medio, ignora las opiniones de Isbel -solo
le dedica tres líneas-, e ignora las mías, que ni siquiera se
comentan, aún cuando soy el objeto más visible de su discrepancia.

Digamos que Guillermo ha tomado de pretexto un encontronazo mayor para
opinar de asuntos colaterales a él sobre los que no tenemos, en
realidad, grandes diferencias. Pero ya que se ha traído a este
venerado espacio mi polémica con Observatorio Crítico (y no con Isbel,
ni con nadie en particular) creo que es imprescindible que exponga su
esencia. Apoyo la crítica revolucionaria, y es absurdo lo que dice
Guillermo de mí: "Ubieta se identifica con todo lo que provenga de
cualquiera de los niveles de la administración estatal, con una fe que
me parece digna de mejor causa porque, a pesar de lo que dice,
gobierno y revolución no son sinónimos." ¿De dónde sacó semejante
dislate? Lo invito a leer con calma mi más reciente libro Cuba
¿revolución o reforma? (2012), o a recorrer mi blog o las páginas de
La calle del medio, para que descubra que esa afirmación es un
estereotipo. En muchos textos míos he diferenciado con meticulosidad
los conceptos de consumo y consumismo (sobre esto discuto en mi libro
con Dieterich, páginas 175 y 176). En mi artículo "Ser o tener, ¿cuál
es tu prioridad?" que puede leerse en mi blog
la-ísla-desconocida.blogspot.com (13 de septiembre de 2012) digo:
"Cuando una persona que es, y tiene, llega, nadie nota lo segundo. Por
lo común, aquel que necesita mostrar que tiene, no está seguro de lo
que es o no le importa. Es un problema de prioridades. No rechazo la
ropa que está de moda, cara y de marca; si es cómoda y bella para
quien la usa, es perfecta. Para gustos, colores. El dilema es otro:
hacernos servir por los objetos que adquirimos, o servir a los
objetos; que ellos existan para hacernos la vida más cómoda y bella, o
vivir para ellos, lo que implica vivir para mostrar lo que tenemos.
Que una sonrisa inteligente diga más de nosotros que una cadena de
oro. Esa es la verdadera batalla, sutil, encubierta, definitoria,
entre el socialismo y el capitalismo."

Guillermo añade, con justicia, que gobierno y revolución no son
sinónimos. Es por eso que mi artículo habla de una identidad histórica
-sin dudas precaria, pero real, si entendemos que hablamos de una
Revolución que ha tomado el poder-, entre ambos términos, con todas
las contradicciones propias que genera el estar en el poder, con todos
los errores y aciertos que puedan cometerse desde allí. Si el título
de mi artículo anuncia la defensa de "la crítica revolucionaria", y
advierte sobre el intento de contaminarla, es precisamente porque
reconoce su necesidad. Digámoslo así: que la crítica revolucionaria
contribuya a fortalecer la identidad históricamente limitada entre
gobierno y revolución, y no a quebrarla; que trabaje por sostener a la
Revolución en el poder -que debe ser escrito en minúsculas, porque
existe otro Poder, con mayúsculas, global, que lo domina casi todo-, y
no por distanciarnos del poder en nombre de la Revolución, ¿para
dejárselo a quién?

En esto, como en muchas cosas, el ejemplo de Silvio es aleccionador.
Creo que la izquierda revolucionaria, hoy, es antimperialista, como
afirma Silvio -que es la forma actual del capitalismo-, o no es y esa
afirmación no reivindica, por favor, la validez de una medida
concreta, como lo fue la Ofensiva Revolucionaria de 1968. Solo una
sociedad alternativa a la que promueve el consumismo, a la que
deshumaniza el trabajo, a la que prioriza el tener sobre el ser; solo
una sociedad que convierta a las masas en colectivos de
individualidades, y los haga protagonistas de su vida y de su tiempo,
es viable para la Humanidad; yo la llamo socialismo y en ella debe
primar la más democrática de las aspiraciones posibles hoy: "de cada
quien según su capacidad, a cada quién según su trabajo". Si alguien
entendiera que la oposición entre capitalismo y socialismo son los
puntos extremos referidos, aún cuando éste tome de aquel lo que sirva,
que es mucho, no lo dudo, para el momento histórico -el socialismo no
es un lugar de llegada, sino un camino-, pues sí, estoy en el extremo
del socialismo. Como no creo que Guillermo se refiera a esto, no acabo
de ver mi posición extrema.

Hay dos párrafos, uno en mi texto y otro en el de Isbel, que en mi
opinión expresan como ninguno la esencia de lo que discutimos.

Digo yo:

-"resulta incomprensible desde la buena fe, que algunas personas que
se definen en la súper izquierda defiendan -desde categorías
francamente burguesas-, el "derecho" político de los propugnadores,
pagados o no, del capitalismo neocolonial. El abrazo nacional no puede
producirse en la orilla capitalista. La aceptación de lo diverso parte
de reconocer que el socialismo (no el socialdemócrata, hablo del
anticapitalista) es la plataforma nacional. La necesaria unidad de la
nación no presupone la homogeneidad del pensamiento, ni la unanimidad
de criterios, debe estimular el debate y la crítica revolucionarias,
siempre en oposición a las de la contrarrevolución; pero la unidad de
la nación la proporciona el proyecto colectivo de justicia social,
anticapitalista, que garantiza y es garantizado por la soberanía
nacional."

Dice Isbel, que califica de "tiránico" al Gobierno cubano:

- "Pero si vamos un poco más allá, solo podemos sonreírnos ante la
'ingenuidad' del autor, cuando miramos y vemos que los capitalistas
hace rato están en el poder, protegidos bajo las casacas
empresariales, militaristas, etc. Ubieta finaliza su texto con una
parrafada tan esquizo, que no resiste el más elemental análisis.
Acepta lo diverso, pero no lo acepta; no desea la homogeneidad del
pensamiento, pero excluye a los procapitalistas; habla de unidad
nacional, pero no en 'la orilla capitalista'."

No son supuestos. En los últimos meses, Observatorio Crítico ha
reivindicado la presencia en sus espacios digitales de Yoani Sánchez y
del proyecto Estado de SATS, explícitamente liberales y
procapitalistas. La contrarrevolución de Miami, por su parte, hace lo
mismo: elogia y publicita el "trabajo" que hace Observatorio Crítico
desde "la izquierda". La fórmula de los súper izquierdistas es esta:
el Gobierno cubano es capitalista, unámonos a los capitalistas para
derrocarlo. Extraña fórmula. ¿No sería más sensato decir, si es que
hay capitalistas en el poder, unámonos a los revolucionarios en el
poder para barrer a los capitalistas en el poder y fuera de él?
Recuerden la trágica experiencia de Granada, donde una fracción
supuestamente más radical traicionó a Maurice Bishop y propició la
invasión militar del imperialismo estadounidense.

Cualquier texto medianamente complejo propicia múltiples lecturas e
interpretaciones. No me siento traicionado por otras lecturas ajenas a
mis intenciones, más parecidas a las experiencias y preocupaciones
vitales de esos lectores. Me siento sin embargo reivindicado y
halagado por la lectura de Silvio, y quiero finalizar citándolo, para
hacer mío su criterio:

"Recomiendo, sobre todo a los adictos a los temas ideológicos, este
interesante artículo de Enrique Ubieta. Como todo escrito de ideas,
puede llevarnos a varias conclusiones. Por mi parte no lo interpreto
como un veto a la diversidad de ideas que puede existir --y existe--
en la comunidad revolucionaria; y creo que tampoco signifique que para
ser revolucionario hay que callarse ante todo lo dispuesto por un
gobierno, por muy revolucionario que sea. Toda gestión rectora
necesita distintos puntos de referencia para tener una visión
tridimensional de la realidad. La diversidad es más revolucionaria que
contrarrevolucionaria. En definitiva el mismísimo Marx dijo que su
divisa era dudar de todo."

 

Una respuesta a otra
por Guillermo Rodríguez Riveratop

Probablemente sea cierto que, bien vista la cosa, Ubieta y yo estamos
del mismo lado en la pelea. Hay enemigos de la revolución que nos
etiquetan de oficialistas. Nos han colgado el "san benito" a los dos.
Como yo me siento más partidario de la Revolución que del Gobierno, no
me complace lo de oficialista.

En los años setenta, hubo algunos "compañeros" que casi me calificaron
de contrarrevolucionario porque asumía una perspectiva crítica que
entonces no estaba permitida pero, como ha cantado Silvio, "el sueño
se hace a mano y sin permiso". No lograron expulsarme como profesor de
la Universidad de la Habana, aunque lo intentaron, sin embargo, me
estuve unos buenos cinco años sin que nuestras revistas ni nuestras
editoriales publicaran nada de lo que escribía. Por eso disfruté mucho
cuando el compañero Raúl afirmó que tenemos que respetar y escuchar
todas las opiniones aunque no estemos de acuerdo con ellas.

Coloco a aquellos "compañeros" que me juzgaban tan mal, entre estas
exactas comillas porque, la mayor parte de ellos, no pudo tolerar el
derrumbe del socialismo real y tanto se desilusionaron, que escaparon
de nuestro socialismo cubano y su período especial y se fueron a
residir a lugares como Miami, Santiago de Chile, México y Nueva Jersey.

Comprenderá por ello Ubieta, que no solo he sido partidario de la
crítica revolucionaria sino que he sufrido por serlo.

Ubieta distingue entre consumo y consumismo. Me parece imprescindible,
porque hay quien los confunde. Yo tenía un amigo -desgraciadamente
murió y todos los días le echo de menos- que decía que, frente a la
sociedad de consumo, nosotros habíamos creado la sociedad de
"sinsumo". Y esa manera de organizar (llamémosle así) la economía
resultaba, paradójicamente, una promoción brutal para el consumo.

En un filme un personaje le pregunta a otro: "¿Con qué tú sueñas en la
vida?". El otro responde: "Con tener un abrigo, porque se rompió el
que tenía, y este invierno voy a pasar un frío atroz", El otro se
quita su abrigo y se lo da, mientras le dice: "Toma el abrigo, para
que sueñes con algo más importante".

No me parece ético hablar contra el consumismo en un país en el que a
mucha gente le falta un par de zapatos decente, una buena cama en la
que dormir, o un techo que lo proteja de la lluvia, mucho más cuando
los "anticonsumistas" tienen resueltos esos "vulgares" problemas. Lo
que hay que hacer es conciliar todas las fuerzas, todas las voluntades
para que las personas tengan lo que necesitan y puedan ser.
Permanentemente hemos hecho énfasis en combatir la riqueza (o a lo que
nos empeñábamos en llamar riqueza) mientras aumentaba la pobreza sin
que nos preocupara.

Si Ubieta piensa que el haberme censurado -sin la menor aclaración,
sin la menor respuesta ni siquiera de su secretaria- aquel artículo
hace tres años, no incide en mi valoración de su pensamiento, se
equivoca. Cuando a Jesús le preguntaron quiénes eran sus verdaderos
discípulos, respondió; "Por sus obras los conoceréis". A mí me importa
mucho más lo que la gente hace que lo que la gente dice.

Mucho más porque aquel articulillo no era una banalidad personal -ni
siquiera un poema mío, que La calle del Medio sí publicó-, sino una
propuesta para buscar soluciones o al menos respuestas a los
conflictos que nuestro pueblo vive día tras día, sin tener ninguna
entidad que haga por recoger sus quejas ni mucho menos responderlas.
Por aquella actitud, por aquella indiferencia de "director", Ubieta me
pareció cómplice de esa trama antipopular.

No estoy de acuerdo con la descalificación que hace Ubieta de la
socialdemocracia. Como él es un hombre ilustrado en asuntos políticos,
recordará que el partido que toma el poder en Rusia en octubre de 1917
se llamaba Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, en su tendencia
bolchevique. A la "derecha" suya estaba la tendencia menchevique. Los
primeros se llamarían después comunistas y los otros conservarían el
nombre de socialdemócratas, y las dos tendencias eran
anticapitalistas, aunque discrepaban en los métodos.

El maestro ideológico de Lenin, y fundador del partido marxista ruso
fue Gueorgui Plejanov, traductor del Manifiesto Comunista a su lengua,
fundador junto al joven Lenin del periódico Iskra. Hacia los primeros
años del siglo XX, Plejanov se vinculó a la tendencia menchevique.
Regresó a Rusia tras la Revolución y los bolcheviques radicales
quisieron detenerlo, enjuiciarlo e incluso condenarlo a muerte. Lenin
lo impidió con una frase memorable: "A Plejanov solo lo puede juzgar
la historia".

El verdadero PSOE no fue el partido al que Felipe González hizo
funcional al capitalismo español y le hizo abandonar explícitamente,
en uno de sus congresos, la ideología marxista, sino el que fundó y
dirigió Pablo Iglesias y que fue gobierno con la II República, en los
días de la Guerra Civil española, con líderes como Juan Negrín y
Largo Caballero, cuyo prestigio capitalizaron González y Alfonso
Guerra tras la muerte de Franco.

Los actuales socialdemócratas europeos son, en casi todos los países,
la decadencia y en buena medida la traición a la verdadera
socialdemocracia.

El régimen feudal ruso se prolongó hasta la segunda mitad del siglo
XIX, cuando fue abolida la servidumbre. Es después de 1860 cuando
empieza a desarrollarse el capitalismo en Rusia. Incluso, Lenin piensa
en la posibilidad de que el partido marxista dirija la edificación
capitalista en Rusia. Es lo que, en buena medida, están haciendo los
partidos comunistas chino y vietnamita, mezclándolos con el proceso
socializador que ya habían comenzado, y han logrado avances
impresionantes, porque con miseria generalizada no puede haber
socialismo.

¿Necesitamos nosotros inversión capitalista controlada por nuestro
partido? Francamente, en las condiciones actuales, el cuentapropismo
de venta de pizzas y croquetas, puede ser una alternativa para que
muchas personas trabajen y subsistan, pero no se levanta la economía
nacional con él.

Con respecto a lo que Ubieta llama "el abrazo nacional", no sé si ya
estaremos en condiciones de emprender esa tarea de reconciliación que,
de alguna manera, está iniciando la iglesia católica. Pero, si va a
hacerse, creo que la Revolución Cubana no está obligada a hacer
ninguna concesión previa ni tampoco a exigirla. Hay que dialogar sin
precondicionamientos. Con asesinos y terroristas no discutiremos, y
presumo que tampoco ellos quieran dialogar con nosotros.

La Revolución Cubana ha sido el motor impulsor de eso que se ha
llamado en América Latina, el socialismo del siglo XXI: el suyo fue el
primer gobierno latinoamericano que subsistió no sólo sin el apoyo de
los Estados Unidos, sino contra su voluntad de aniquilarlo.

Sin Cuba, no habría la Venezuela bolivariana, la Bolivia inclusiva y
socialista de Evo; la revolución nicaragüense que ha sido apoyada
nuevamente por su pueblo; la revolución ciudadana de Correa en
Ecuador; el gobierno del Partido de los Trabajadores en Brasil; la
Argentina popular de los Kirchner, esencial en la derrota del proyecto
del ALCA.

La Revolución Cubana fue la encarnación del antiimperialismo
latinoamericano. Es Martí, Mella, Sandino, Che Guevara: ha dejado una
huella imborrable en el continente; el imperialismo lo sabe
perfectamente y ha hecho y sigue haciendo todo por ahogarla y
desacreditarla.

Nuestro socialismo del siglo XX produjo conquistas esenciales para
nuestro pueblo a las que no se puede renunciar, aunque para sobrevivir
y avanzar tengamos que adecuarlas a los tiempos que corren. Como dijo
Fidel, el viejo modelo del socialismo del siglo XX, ya no nos sirve ni
a nosotros mismos. Creo que es, para Cuba, el momento de sumarse al
socialismo del siglo XXI.


El Público del Changa se quedó sin equipo
por Daniel de Malas Andreu.top

Sabía que el momento tarde o temprano llegaría, pero lo que no
imaginé, es que sería defendiendo lo que es verdaderamente importante
para la capital, en especial para sus peloteros y familiares, y que
alguien pretendería jugar con mis principios e intentaría imponerme la
ley del silencio, por encima de la verdad. Ayer jueves en la noche fue
mi última intervención como locutor del programa de la COCO, Tribuna
Deportiva, pues hoy viernes 14 de septiembre me tocó decidir entre mi
vergüenza como periodista e "intereses editoriales".

Y es que este viernes no fue uno cualquiera, sino el viernes donde la
Federación de Beisbol de Cuba se vio obligada a notificar finalmente
la desaparición de los Metropolitanos de las Series Nacionales. Hago
hincapié en "se vio obligada", pues intentaron guardar el secreto
hasta donde fue incontrolable, inclusive hasta la desfachatez de tener
a medio centenar de atletas y entrenadores preparándose en la Ciudad
Deportiva ha solo par de meses del inicio de dicha competición. Hago
hincapié en "incontrolable", pues ya el reclamo de toda la afición
beisbolera capitalina se desbordaba y el respeto perdido por los
protagonistas tomaba otros cursos, pues de hecho la preparación antes
mencionada estaba generando lógicos gastos económicos y este era uno
de los fallidos argumentos para la eliminación de Metropolitanos.

Pero para no perder el hilo continúo.

Les decía que fue un viernes distinto, donde no había otra noticia en
el beisbol, o en el deporte, o en la cultura, o en la vida social
cubana, más importante que la desaparición de todo un conjunto de
pelota (que está en las Series Nacionales desde la temporada del
1974-1975 de manera ininterrumpida, con un segundo lugar en 1976 y
sendos terceros puestos en 1977 y 1982) en franco entrenamiento y sin
que ninguno de los responsables diera la cara.

La noticia (yo ya había vaticinado al aire y se de algunos que se
disgustaron con eso) iba a sobrevenir un viernes, pues así, fin de
semana por medio, las aguas tomarían su nivel para el lunes y la
ignominia pasaría de manera más discreta.

En fin, que llegue hoy viernes a la emisora y las "ordenes" eran que
no podíamos tratar de ninguna manera crítica o fuerte el tema en
cuestión, que no debíamos cuestionar ni atacar a la Comisión Nacional
de Beisbol y mucho menos permitir la salida al aire de alguna llamada
de los oyentes que fomentara un estado de opinión adverso a los
implicados en la infamia del día.

A toda luz, no podía haber programa, pues, en lo que a mí respecta, mi
vergüenza no admitía tratar otro tema, que la desaparición de
Metropolitanos, no la noticia en sí, sino la manera en que esta llegó.
Y es que lo no antes mencionado, es que hoy viernes la preselección de
Metros entrenó en la mañana y ninguno de los que tuvieron que ver, de
una manera u otra, con la decisión final fue a darle la cara a los
muchachos y preparadores, a pesar que de donde se dio la fatal reunión
al centro de entrenamiento solo hay unos 400 metros de distancia.
Lo no antes mencionado, es que hoy viernes esos muchachos y
preparadores se enteraron oficialmente de que su esfuerzo había sido
en vano por la televisión nacional, a la misma vez que el resto del
país.

Lo no antes mencionado, es que hoy viernes en la diabólica reunión, le
fue negada la entrada a la prensa provincial (los más implicados en el
asunto, por todo lo que tenemos que reformar, prediseñar y responder),
evidentemente por la falta de argumentos ante todas las interrogantes
que ha generado este irrespetuoso acto.

Lo no antes mencionado, es que hoy viernes, a la cuestión de ¿A dónde
van a meterse esos peloteros? Higinio Vélez respondió: que no les iban
a negar el traslado a otro equipo, dejando claro que no se van a
interponer, pero que eso es problema de ellos.

Lo no antes mencionado, es que hoy viernes, páginas web como las de
Juventud Rebelde, Radio Rebelde o la propia Federación, transcribieron
la noticia de la ultrasecreta reunión, sin mencionar la desaparición
de los Metros y en cambio le brindaron toda la importancia a la nueva
estructura (realmente con varios cambios y ajustes dignos de conocer
para la próxima Serie Nacional, pero sin dudas de igual jerarquía al
menos, que la ausencia de Metropolitanos), este último detalle mueve
los cimientos de los que me criticaron cuando dije que esto no era más
que un complot regionalista y oportunista.

Esa eran mis prerrogativas para el programa de este viernes. Lo
tradicional, el Daniel de Malas habitual, llamando las cosas por su
nombre, reconociendo el problema y enfrentándolo, y cumpliendo con su
trabajo, al hacerle llegar a la capital su opinión y escuchando la
estos.

Hasta hoy viernes nadie nunca me ha dicho lo que puedo hacer y lo que
no, pues me he considerado lo suficientemente sensato para saber
cuáles son los límites de cada aspecto de mi vida, hoy viernes esto no
va a cambiar, por lo que he solicitado que me cierren el contrato,
pues no puedo seguir trabajando bajo esas condiciones.

Quiero expresar acá que nada personal con ninguno de los trabajadores
de la COCO, desde el director, al más simple de los miembros de esa
emisora; de hecho no estoy interesado en comentar quien dijo que,
solamente no estaba de acuerdo con cumplir las "ordenes asignadas" y
antes de irrespetar a nadie o afectar la hoja de servicios de alguno
de mis compañeros de Tribuna Deportiva decidí terminar con esta
relación laboral.

El clímax se veía venir, pues sé de primera mano que cuando dije que:
.el futbol era la Perestroika del beisbol cubano. no fue bien recibido
por cierta clase social; que cuando en la olimpiada de Londres
mencioné que .no tenía nada en contra de los atletas norteamericanos
por el pasado y presente político de su país, como mismo no tenía nada
en contra de los rusos a pesar que Stalin asesinó a miles en su era.,
también se molestaron varios y que recientemente me criticaron por dar
la noticia que la MLB dio a conocer su calendario de competencia para
el 2013, aun jugándose el 2012 y me preguntaba si esta destreza tenía
que ver con la situación económica o el bloqueo (pues acá en Cuba
esperamos hasta septiembre, cuando el campeonato concluyó en mayo,
para dar a conocer la estructura y demás, dos meses antes de la Serie
Nacional).

Lamento no haberme despedido de algunos tribuneros, que se sentían
identificados con mi trabajo, pero pueden escribirme a mi blog
personal o mi correo electrónico y con gusto les responderé.
Confieso haber disfrutado a plenitud los casi dos años que laboré en
el programa, lapso de mi vida que recordaré hasta el último de mis días.
Finalmente aclaro que las razones esgrimidas para la eliminación de
los Metros me parecen infantiles y superficiales, pero es una
determinación de la Comisión Nacional de la disciplina y hay que
respetarla. Lo que no puedo dejar pasar es el desacato hacia la prensa
capitalina, la fanaticada del país y en especial a los miembros de la
preselección de Metropolitanos, que boquiabiertos tienen que asumir su
destino.

Crecí con estos ideales, y el principio, el respeto y la vergüenza van
en mi teoría de vida por encima de todo, se lo debo a mi padre, a mi
familia y a una imagen paradigmática del Che, donde siempre estuve
seguro que no podía ser como él (a pesar de la consigna pioneril
diaria), pero que intentarlo valía la pena.

Mediocridades de Verano por Antonio Enrique González Rojastop

Mas ante las calidades y cantidades alcanzadas por el culebrón
sentimentaloide y melodramático en América Latina, con Brasil en la
cresta de la ola, a Cuba sólo le queda el mérito histórico, ya casi
olvidado bajo las lentejueladas avalanchas foráneas. Es ésta una
triste verdad que da con nuestro chauvinismo en el piso, refrendado
tal desaguisado por cada propuesta que sistemáticamente agrede sin
piedad las inteligencias de los públicos nativos. Ahora el tocó el
turno a la titulada Amores de Verano, que bajo la dirección de Rafael
(Cheíto) González, sobre el libreto original de Pedro Urbezo, deviene
una cuasi secuela del bodrio previo Con palabras propias, de su colega
Paco Anca, en tanto desarrolla las acciones en pintorescos espacios no
urbanos para refrescar con su exotismo el muy agotado retablo de la
capital cubana, siguiendo los pasos de acertadas producciones pasadas
como Cuando el agua regresa a la tierra, o la más juvenil Enigma para
un Verano.

Más allá del mero contexto del marinero Cojímar, Amores., cuyo
título remite a la fugacidad y lo perecedero del "empate" ocasional,
sigue el mismo facilista algoritmo de soltar en el ruedo varios
personajes someros, de apenas bosquejadas personalidades, y
asaetearlos a mansalva cual frívolo y hastiado Cupido. Claro que esta
es la regla más básica del melodrama, ¡pero vaya, no hay que ser tan
literal! Y para más señas, Néstor Jiménez Senior y Junior vuelven a
encarnar padre e hijo, María Teresa Pina se petrifica en su papel de
"madre coraje", y Kelvin Espinosa aspira seriamente al trofeo de
Guapetoncito Habitual.

Replica Cheíto personajes (apenas varía el nombre) de su
irregular pero más digna obra seriada Aquí Estamos, con Jazmín Gómez
bien encasillada en el rol de mamá chic, y Enrique Bueno como
apetecido intelectualillo bonachón de lacrimosos ojos de Bambi y
tormentosas relaciones amorosas, esta vez devenido escritor de ciencia
ficción, mínimo pero llamativo mérito. Con mucho menos (o ningún) tino
que en Aquí., consiguen el realizador y su equipo conducir a buen
puerto toda la tripulación de nuevos prospectos, encabezados por
Ariadna Núñez, la nueva y ubicua carita de moda (protagonista del
seriado Tras la Huella: Abismo, la triste cinta Irremediablemente
juntos y conductora del programa musical Fuera de Rosca), cuyo
desempeño y el de sus copartícipes desatan la más estruendosa de las
alarmas sobre el futuro histriónico cubano inmediato, apertrechados
del más impresionante repertorio de muecas, tics, ñoñerías, mohínes,
pucheros, jamás visto en una sola serie.

El torpe guión reducido a escaramuzas y escarceos amorocitos no
compensa mucho las deficiencias de la dirección actoral, aquejada de
impericia, premura y torpeza. Lucien mal hasta los actores más
experimentados y de probas habilidades como Rogelio Blaín, por quien
siento enome pena cuando viste su edulcorado personaje de Argüelles,
el filántropo del pueblo, tan opuesto a su villanesco y antológico
Lucio Contreras, de Tierra Brava o el más decoroso Luis Rielo que
rescata de una aventura de más de dos décadas (intitulada algo así
como Secretos de la abuela) su papel de pescador hosco, esta vez como
torpe referencia al Santiago que sirvió a Hemingway de modelo para el
protagonista de El Viejo y la Mar. Poco menos que absurdas resultan
las relucientes fotos del escritor estadounidense que empapelan los
muros de su cabaña, sin que a nadie de la dirección de arte se le
ocurriera envejecerlas un poquito en pos de cierta verosimilitud. Pero
más falsos aún parecen el resto de los pescadores de pelado a la moda,
piel tersa, émulos de los campesinitos de cejas depiladas y ropas
relucientes de Con palabras propias.

Al fin y al cabo, estos "amores veraniegos" son otra raya más
para un tigre aquejado de anquilosado y poco profesional oficio que
apenas puede respirar cuando directores como Rudy Mora (La otra cara,
Doble Juego, Diana) o Rolando Chiong (Al compás del Son) toman las
riendas o surgen pautas dignas como Bajo el mismo Sol (Jorge Alonso
Padilla & Ernesto Fiallo), todos los mencionados eternos
pertenecientes a la categorías de excepción. Las palabras empleadas en
esta reseña me huelen igualmente a otras dedicadas a bodrios
precedentes pero es que al final el idioma no posee infinitos
adjetivos para calificar lo redundantemente malo, por lo que seré
redundantemente crítico hasta que mejoren las calidades o mi aún
improbable hastío ante tanto desatino.

 

Carta abierta del Servicio de Cirugía General del Hospital Calixto García al Primer Secretario del PCC y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruztop

Carta original de agosto del 2011, dada a conocer por el Dr. José
Luis Moreno del Toro, uno de los firmantes.

En la actualmente circulante pueden verse la inserción de dos párrafos
hacia el final y la ausencia de la fecha y las firmas, así como del
adverbio conclusivo que explicita el espíritu con que se escribió
dicho texto crítico: "Revolucionariamente".


La Habana, 15 de Agosto del 2011

"Año 53 de la Revolución"
General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Primer Secretario del PCC
Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros

Estimado compañero Raúl:

El Hospital Universitario Calixto García de la Habana, tiene como
misión brindar atención médica especializada preventivo-curativa y de
rehabilitación de forma ininterrumpida a la población, mediante
asistencia médica de calidad y alto nivel profesional. Con sus más de
115 años de historia ha sido una escuela permanente de los médicos y
un elemento importante en la lucha de nuestro país no solo en la
batalla de la salud, muchos de nuestros profesores fueron combatientes
de la clandestinidad y brillantes médicos en misiones
internacionalistas de gran importancia. Los cirujanos de este hospital
respetando el juramento hipocrático y el sentir revolucionario, se han
caracterizado históricamente por ser críticos y autocríticos, pero
sobre todo combativos ante las dificultades, las decisiones mal
tomadas y los múltiples errores que afectan a nuestra nación y que
poco a poco ponen en peligro el futuro, considerando la salud como un
pilar de las transformaciones surgidas en el periodo revolucionario y
nuestro deber brindar una atención médica profesional y digna acorde a
los adelantos científicos del siglo XXI.

Luego de innumerables informes de la jefatura de servicio a la
dirección del hospital, de discusiones en el seno de los núcleos del
PCC y la imposibilidad de participar en análisis a otros niveles con
los dirigentes del ministerio desde hace mucho tiempo, donde el
personal médico planteé sin restricciones sus opiniones y formas de
resolver los graves y grandes problemas que hoy afectan al sector de
la salud, en particular nuestro hospital y nuestro servicio y que
incluye desde la formación, hasta la atención asistencial médica
directa, los cirujanos del servicio, muchos de ellos militantes de
nuestro PCC consideramos un deber elemental y preocupado en extremo
por el cumplimiento de una profesión tan sagrada, acordamos enviar
esta carta a su persona, con el objetivo de informarle elementos
sumamente graves en la atención del pueblo cubano y particularmente el
de esta capital, que al parecer por el tiempo que viene sucediendo en
la salud pública en general y en nuestro hospital en particular y la
falta de proyecciones inmediatas para resolverles, son desconocidos
por la alta dirección política del país, contrastando en proporción
inversa con el discurso oficial de nuestros medios de difusión.

La atención médica y sobre todo quirúrgica en nuestro centro es un
gran desastre, caracterizada por:

a.. Hospital una estructura constructiva en deplorables
condiciones, por su edad e innumerables reparaciones de pésima calidad
lo que la convierte las mismas en corta duración (De más de 30 salones
de operaciones con que contaba nuestro hospital, hoy prácticamente no
tenemos salones de operaciones que aseguren la actividad quirúrgica
electiva ni a un nivel bajo y nuestras listas de espera suman
innumerables pacientes con todas las insatisfacciones y molestias que
esto genera en nuestro pueblo), las urgencias se enfrentan a una
difícil y peligrosa solución por idénticas causas, poniendo en
frecuentes ocasiones riesgo a la vida de los pacientes precariamente
atendidos.

b.. Falta de recursos básicos en la atención a los pacientes desde
la sangre necesaria que no pocas veces no existe dispuesta para una
urgencia e incluso para la cirugía electiva por no haber
disponibilidades en el Banco del hospital y/o provincial, hasta otras
de índole material que impiden la buena calidad de las operaciones e
incluso favorecen la aparición de frecuentes complicaciones graves de
la cirugía.

c.. Deterioro por la pérdida de la mínima atención al hombre que
bajo largas jornadas de trabajo sin que se le remunere su trabajo en
la guardia médica en un número considerable de horas laborales y en un
país donde nos hemos empeñado en eliminar las gratuidades, no tenemos
las condiciones mínimas para el desempeño de estos objetivos en el
trabajo y misiones que está por debajo de los requerimientos
elementales de cualquier lugar pobre del mundo.

Nuestro centro hospitalario en el aspecto quirúrgico se ha ido
reduciendo, de unos 30 salones para todas las especialidades a no más
de 10 en la actualidad, los que aún con gran destrucción intenta
brindar esta vital atención al pueblo, las irregularidades en estos
salones, sus continuas roturas de aires acondicionados, falta de agua,
filtraciones de tragantes y salideros, falta de equipamiento adecuado
en algunos de ellos, provocan que pacientes con cáncer tengan que
sufrir una larga lista de espera, u otros con enfermedades benignas
susceptibles de ser resueltas de forma mediata a su diagnóstico
lleguen complicarse por falta de soluciones lógicas de tiempo de sus
enfermedades y como si esto fuera poco, las enfermedades urgentes
también poseen grandes dificultades para su solución como corresponde
científica y lógicamente, estas que constituyen un número importantes
de casos, que llegan remitidas de cualquier lugar de la ciudad o de
las provincias de Mayabeque y Artemisa, muchas veces mal enviadas,
poniendo en peligro la vida de los paciente y causando incluso muertes
que teóricamente se podrían haber evitado y a pesar de que es la única
prioridad quirúrgica con que trabaja el hospital una buena parte del
tiempo, deben en ocasiones esperar más de 24 horas a su solución
quirúrgica urgente, pues no solo existen escasos salones para
compartirlo con otras especialidades quirúrgicas, que también les son
necesarios, donde se atienden según las estadísticas más del 60% de la
urgencias de nuestra capital, debido sobre todo a la falta de
disponibilidad de salones, del personal paramédico insuficiente y
adecuado en los mismos, sumándose a esto las pésimas condiciones que
tienen que soportar los médicos que sin dejar de trabajar con
abnegación y consagración, plantean, replantean y discuten los
problemas a todos los niveles posibles y/o hacen funciones de de
camilleros, de auxiliares de limpieza, además de cargar con toda la
responsabilidad de un paciente enfermo y/o grave ante los familiares y
la responsabilidad inherente al desempeño de sus funciones. Las
deficiencias en el sistema de atención médica son tan graves en
nuestra opinión que nos obliga por estas cuestiones y otras de
recursos que se mantienen de forma transitoria o permanente a no
brindar una atención profesionalmente ética y digna a nuestro pueblo
como es nuestro sagrado deber.

Por otra parte, las reparaciones emprendidas en nuestro centro y que
llevan un largo período de más de 10 años de ejecución, como por
ejemplo un lugar tan vital como es el cuerpo de guardia, que desde ya
hace un buen tiempo funciona en un lugar improvisado al respecto, poco
han cambiado la inviabilidad de un hospital horizontal en los tiempos
actuales, la mayoría de las reparaciones son cosméticas a viejos
edificios realizados con una pésima calidad y por supuesto con una
corta duración, lo cual aumenta la frecuencia de las reiteradas nuevas
reparaciones, salas que han demorado 10 años, hoy se desmoronan en 4
meses después de su apertura ante el primer aguacero, filtraciones,
derrumbes en los falsos techos y un número importante de áreas
declaradas inhabitables constituyen el diario en nuestro trabajo y la
estancia de nuestros pacientes y cuanto dinero de nuestro pueblo
gastado en esas obras (dinero que todos sabemos que no tenemos y mucho
menos podemos despilfarrar), que al final nadie es responsable y nadie
paga por éstas pérdidas y el malgaste de los mismo.

Las suspensiones de operaciones por múltiples como la necesaria
climatización, del agua, insuficientes salones, filtraciones o de
cualquier cosa, dejaron de ser imprevistos, para convertirse en algo
cotidiano. Ya las unidades quirúrgicas dejaron de ser las que tienen
que estar listas para resolver los problemas de los pacientes, ahora
somos los cirujanos los que tenemos que priorizar a uno u otro
paciente en una lamentable y desgastante búsqueda de soluciones
administrativas para un buen procedimiento quirúrgica a un cubano que
solo conocemos lamentablemente cuando se acerca a nosotros por causa o
requerimiento y acercamiento a nuestro servicio por su enfermedad.

Solo a este panorama deprimente necesitamos sumarles las condiciones
de la elemental necesidad que tienen los médicos y el personal en
general, como una atención degradante en los servicios de trabajo y
guardias, que incluyen la ausencia de un lugar para descansar en las
fatigosas jornadas quirúrgicas de las guardias de 24 horas o de
trabajo, los varios kilómetros caminados en el recorrido entre salas,
bajo el polvo, el sol y muchas veces la lluvia, la pésima calidad y
suficiencia de la alimentación, de agua potable o un bebedero para
tomar, la falta de un baño o servicios sanitarios adecuado y duchas
para un aseo en el intenso calor o su limpieza antes y después de una
intervención contaminante, casi obligan cuando se convierten en
permanentes a cambiar mentalidades, la fatiga, bien estudiada, duplica
las complicaciones; lo insuficiente como todo el pueblo trabajador,
pero en nosotros en particular del transporte general y se completan
el cuadro de deterioro que influye de forma determinante en la
atención médica que se le brinda al pueblo. Hoy es imposible pedirle a
un médico aún con auto, que acuda al hospital en el horario nocturno a
ver su paciente operado, o que venga el domingo como ha sido habitual
en nuestros cirujanos históricamente, más que eso es imposible pedirle
que venga a re intervenir un paciente complicado en horas nocturnas y
que no hace falta ser muy inteligente para saber lo que pasa con un
caso que se ha tenido que re intervenir 5 veces por cirujanos de
distintos equipos quirúrgicos.

Nosotros consideramos que esta situación catastrófica
indiscutiblemente genera y causa complicaciones en los pacientes,
donde estudios científicos demuestran que después de 6 horas de
trabajo de un cirujano las complicaciones se le multiplican, por
supuesto hablamos de trabajo con las más elementales condiciones,
aspiramos, trabajamos y queremos una asistencia y una docencia médica
universitaria de excelencia, esta docencia que con una trayectoria
ejemplar se ha desarrollado en nuestra patria y en el principio de la
década del 60 cuando más de la mitad de los médicos abandonaron el
país rumbo a la traición, de este hospital y de nuestros servicios
salieron médicos y profesores muy ejemplares para constituir la
vanguardia que fomento la gran potencia medica que somos y que no
podemos dejarla deteriorar más, con el sagrado deber que no solo
formamos médicos cubanos, sino de toda la América y muchas partes del
mundo, como la que una vez, gracias a la Revolución pudimos alcanzar;
También en muchos casos, la muerte, que le brindamos cuando se trata
de un paciente terminal que sin salvación, no es éticamente digna,
pues no se puede hacer lo que merece o lo que se debe hacer, en el
tiempo que se debe hacer, ejemplos múltiples tenemos todos los
cirujanos que laboramos en este centro y gran parte de la población
que observa y critica que lo que se dice en los programas informativo
nada tiene que ver con nuestra realidad y nuestros hospitales.

El gobierno y nosotros mismos somos los responsables no solo de
conocerlo, sino también de resolverlos, por eso y antes de que
continúe prolongándose esta situación apretadamente expresada o siendo
tarde y sucedan acontecimientos como los que pudieron prevenirse en el
hospital de Mazorra, decidimos en este colectivo de médicos,
trabajadores, dedicados y éticos, informar a usted y a los
responsables, de todas estas preocupaciones graves en nuestra modesta
opinión. Desde este lugar, como lo constituye el heroico e histórico
Servicio de Cirugía General del hospital uno de los más antiguos de
nuestra querida patria, los médicos revolucionarios que lo
constituyen, tenemos confianza plena en que estos problemas deben
tener un profundo análisis y una solución adecuada y correcta,

Revolucionariamente,

Médicos del Servicio de Cirugía General Hospital Universitario

"Calixto García"

1.Abraham Arap Jorge F.

2.Acosta Sánchez Manuel

3.Almeida Varela Ricardo

4.Albert del Portal Digno

5.Aranguren Herrera Elena

6.Armenteros Rodríguez Maribel

7.Gonzalez Puig Adriana

8.Brito Molina Enrique Daniel

9.Caballero Casanova Francisco

10.Carriles Picasso Manuel

11.Casal Viqueira Julio

12.Corrales Blanco Pablo

13.Cruz Gómez Abigail

14.De la Llera Dguez. Gerardo

15.Jon Iglesias Martín

16.Feal Suárez Marcelino

17.Selman Housein Abdo Selman

18.Fernández Díaz Félix

19.Frías Espinosa Jorge

20.Frías Méndez Eddy F.

21.García Aranibar Marcia

22. García Funes Orlando

23.Sanchez Sánchez Natacha

24.García López Francisco

25.García Valdés Abel

26.Gomez Hdez Mónica

27. Grass Baldoquín Jorge

28.Guzmán Nápoles Misael

29. Hernández Solar Abel

30. Larrea Fabra Marta Esther

31. López Bermúdez Lázaro

32.López Rubio Pablo

33. Lujan Cowley Ramón Agustín

34.Castell Florit Abel

35. Martínez Hernández Juan A.

36. Matamoros Pérez Pedro Luis

37. Medina Vega Babylé

38. Meléndez Quintero Liliana

39.Escalona Hdez Rubert

40.Sirvent Glez Yun

41.Moreno del Toro José Luis

42. Oropesa Sanabria Antonio

43.Otero Sierra Maité

44.Peraza Cabrera Luis

45.Pérez Oramas Hernán Félix

46.Herrera Duran Eduardo

47. Porro Novo Nicolás

48. Portilles Félix Antonio

49. Rasúa Ramírez Ángel

50. Rivera Reimon Carlos M.

51.Rodriguez Montes de Oca Dainolis

52. Rodríguez Cabrales Ibrahím

53. Moreno Arévalo Dulce Ma.

54. Rodríguez Sánchez Raúl

55. Rosales Morales Wilfredo

56.Socarrás Tirador José

57.Suárez Echevarría Oscar

58. Suárez Salazar José Daniel

59. Torres Pérez José Onel

60. Vadés Velásquez Loida

61. Guillermo I. Jiménez Sosa

62. García Valdés Abel

 

 

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